C55-MI RUINA.
C55-MI RUINA.
El cuarto olía a sexo y Lucy jadeaba contra el banco, las esposas mordiendo sus muñecas cada vez que se retorcía, pero Eros no tenía prisa.
—¿Quieres venirte? —preguntó, arrastrando la lengua por su muslo interno.
—Sí… —susurró ella, con las piernas temblorosas.
—Pues no será esta noche.
Luego hundió de nuevo la boca entre sus piernas y Lucy gritó, sus dedos cerrándose con fuerza. Él la devoraba, como si fuera su comida favorita, pero de repente lo sintió. Un mordisco justo en su s