47. Deseo corrompido entre enemigos a muerte
Giancarlo no está muy lejos. Llegar a él le toma menos de un segundo y por supuesto que se encuentra totalmente nerviosa, más allá de sentirse extraña, nerviosa. Giancarlo emana lo que ella no conoce de éste mundo. No es tonta, por supuesto, pero conocer esto en un hombre como él se siente como un sueño.
Pero es la realidad ahora cuando Angelina hace lo que él le ha pedido, y de rodillas vuelve a estar frente a él, mirándolo a los ojos, con una curiosidad que se mezcla con infinitas nuevas sen