– Sombras en el Umbral
La cena transcurrió entre el aroma de la comida recién traída y las risas de Isaac, quien parecía haber recuperado una vitalidad que le faltaba desde que salieron de la mansión Caruso. Sin embargo, detrás de la aparente normalidad, el ambiente estaba cargado de una electricidad silenciosa. Rubén miraba de soslayo su reloj de pulsera; las manecillas marcaban inexorablemente las ocho de la noche. El tiempo de la tregua familiar se agotaba para dar paso a la cita con el pasa