– Espejismos de Hermandad
Cristina entró en su oficina tratando de recuperar el aliento. El encuentro con Rubén en el despacho de enfrente la había dejado más perturbada de lo que estaba dispuesta a admitir. Jessica entró tras ella y cerró la puerta con un clic seco, apoyándose contra la madera con una sonrisa pícara y los brazos cruzados.
—¿Qué sucede, Cris? —preguntó Jessica con un brillo de diversión en los ojos—. No me digas que Rubén Colmenares realmente se va a instalar aquí, justo frente