Roy y yo seguimos con nuestro plan de destrozar a Aaron, mientras él me seguía enseñando a ser una buena sumisa en su habitación. Segui con los controles neonatales y visitando tranquilamente a mi madre y a nana, mientras nuestros abogados revisaban los documentos y preparaban nuestra sociedad, reuniéndose Roy con los abogados y los socios que nos interesaban, recaudando para nosotros millones de dólares, gracias a la mayoría de socios que dejaron de ser socios de las empresas Taylor para unir