Roy y yo entramos en el despacho que era de mi padre y donde vi por primera vez a Aaron, sentado en la silla que había enfrente de la mesa del despacho, con su impecable y caro traje, muy serio, con las piernas cruzadas, mirandome con cierta picardía y desconfianza de que yo fuera lo que él necesitaba. Sonreí por un momento acariciando el sillón recordando ese momento tan duro que fue para mi, mientras Roy abría y cerraba los cajones de la mesa buscando los documentos que necesitábamos.
— ¿Te r