Gigi, me cogió del brazo, apartandonos de donde estaban Aaron y la zorra de su mujer, acercándonos a la terraza que había, mientras alguna lagrima caia por mi rostro
— No le hagas caso a esa maldita zorra, no merece la pena, la culpa la tiene Aaron por ceder al chantaje de esa puta — me dijo mi amiga
— ¿Tú lo sabías? — pregunte sorprendida
— Aaron estuvo hablando conmigo muy afligido, te ama, pero está la vida de tu peque en juego — me comentó
— !! ATENCIÓN TODOS ¡¡ , —--- ESCUCHAMOS GRITAR A A