El silencio se instala en el salón y tanto Renzo como esperamos que alguno formule alguna palabra.
Gianna titubea.
Decido tomar la batuta.
—Estoy consciente de que mi presencia les incomoda, dado los últimos acontecimientos —ambos me miran en silencio. —No voy a justificar el porqué hice lo que hice. Sin embargo, debo decir que, la Sam a la que le abrieron las puertas de su casa, siempre fue sincera en su trato.
—Renzo nos contó sobre tu hermana—espeta Gianna.
—Leila quedo en silla de ruedas lu