62. El terror psicológico de la Reina
El cálido sol de la mañana se filtraba a través de la cúpula de cristal del penthouse en la planta noventa y nueve. El jardín interior estaba repleto de hermosas orquídeas blancas en plena floración. Bianca estaba sentada, relajada, en un comodísimo sillón colgante de ratán. Inhalaba el aroma a café cargado de su taza de porcelana con los ojos cerrados.
Daniel estaba sentado justo enfrente de ella, con una postura relajada. El hombre no llevaba su habitual y rígido traje de negocios. Solo vestí