59. La confrontación final: el nieto contra el abuelo
Bianca miró fijamente la inmensa puerta de roble que tenía delante conteniendo la respiración. El pasillo de la mansión principal de la familia Hartwell se sentía sumamente frío. Sus manos aferraban con fuerza una carpeta marrón que contenía las pruebas del asesinato de Arthur Pendelton. Daniel se erguía imponente justo a su lado. El rostro de su marido parecía tan sereno como la superficie de un lago helado. Sin embargo, Bianca sabía perfectamente que una tormenta de ira se desataba ferozmente