129. Sangre traicionada
El aire en el interior del todoterreno se sentía como un bloque de hielo. Bianca miraba la pantalla de la tablet con el pecho agitado. El rostro de Isabella se veía con total claridad allí. La madre biológica de Daniel estaba confabulando con sus enemigos. La esperanza de tener una nueva familia en Sicilia se hizo añicos en cuestión de segundos.
—Ha fingido su muerte solo para esconderse de tu abuelo —susurró Bianca en voz baja. Se giró para mirar a su marido, que estaba sentado rígidamente a s