128. El cerebro tras las sombras
Bianca se quedó petrificada en el umbral de la habitación de invitados. La información que Kenzo acababa de darle fue como una bofetada en pleno rostro. Vittoria se había mostrado sumamente dulce delante de Isabella esa misma tarde. Y ahora, la mujer del vestido rojo se reunía en secreto con su mayor enemigo a sus espaldas.
—Está jugando a dos bandas —susurró Bianca en voz baja. Miró directamente a su marido—. Vittoria está colaborando con Camilla.
Daniel se frotó la mandíbula con brusquedad. L