121. Confrontación en el último piso
Las luces de la ciudad parpadeaban rápidamente al otro lado de la ventanilla del coche. El Maybach negro se detuvo sin problemas frente al vestíbulo de un hotel de cinco estrellas. Kenzo salió de inmediato y abrió la puerta trasera. Una fina llovizna mojaba el asfalto aquella noche.
Daniel se bajó primero. El hombre extendió su gran mano. Bianca la tomó y salió del coche. El aire frío le golpeó al instante en la cara. Daniel le ajustó rápidamente el abrigo negro a su esposa sobre los hombros.
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