110. El secreto que sacudió la arrogancia
El aire en el interior de la cafetería se volvió repentinamente muy tenso. Bianca se quedó mirando la copia del documento sobre el mostrador durante un buen rato. Era cierto que su corazón se había acelerado por un momento. Pero aquel miedo se evaporó en cuestión de segundos. Recordó el tierno trato de Daniel esa misma mañana. Recordó la calidez de la mano de su marido sobre su vientre mientras estaban tumbados juntos. Aquel viejo papel no significaba absolutamente nada para su relación en ese