Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche cayó sobre Moscú como telón negro, y con ella llegó Elena nuevamente.
Esta vez traía comida: cena elaborada en bandejas de plata que parecían sacadas de restaurante cinco estrellas. Colocó todo en la mesa pequeña como si estuvieran a punto de tener reunión de negocios civilizada, no interrogatorio de prisionera.
—Come —ordenó suavemente—. Necesitas fuerza para lo que viene.
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