Mundo ficciónIniciar sesiónEl pasillo del tercer piso del Hospital Central olía a desinfectante y desesperación. Tamara caminaba lentamente hacia la habitación 312, donde Damián Voss yacía inconsciente después de su intento de suicidio. Cada paso se sentía como caminar hacia un tribunal donde ella era simultáneamente juez y acusada.
No venía por amor. Esa fantasía había muerto hace mucho tiempo, si es que alguna vez había existid







