Capítulo 186. La señora Valerián.
Lyanna dejó escapar una lágrima que rodó por su mejilla. Tomó aire, aferrándose a las manos de él como a un salvavidas.
—Ares... Yo no tenía nada cuando desperté en aquel hospital. No tenía nada, no tenía hogar, no tenía a nadie. Me diste un nombre y me diste un techo cuando el mundo me había cerrado las puertas.
Lyanna miró hacia donde estaba Harry, que los observaba con los ojos muy abiertos, sosteniendo la almohadilla de terciopelo.
—Me diste una familia que no sabía que necesitaba. Prometo