Capítulo 185. Votos de amor.
El jardín de la mansión Valerián ya no parecía el mismo lugar donde Lyanna había paseado con miedo meses atrás. Se había transformado en un escenario etéreo, digno de la realeza.
Miles de rosas blancas, traídas exclusivamente desde Holanda, formaban un arco interminable que guiaba hacia el altar. Candelabros de cristal colgaban de las ramas de los robles centenarios, y una orquesta de cuerdas tocaba una melodía suave que se mezclaba con el murmullo de la élite de la ciudad.
Pero en una de la