Capítulo 15. Perdiendo el control.
El viento en el mirador soplaba con fuerza, agitando los bajos del vestido de seda de Eris y haciendo que la chaqueta de Silas aleteara alrededor de su cuerpo menudo.
Silas avanzó hacia ella. No caminaba rápido, pero cada paso era una declaración de intenciones. La acorraló suavemente hasta que la espalda de Eris chocó contra la barandilla de piedra fría. Detrás de ella solo estaba el vacío y las luces de la ciudad. Delante de ella, estaba él.
—Dime quién eres, Eris —exigió Silas.
Su voz era b