Capítulo 12. Buscando culpables.
Ares sintió cómo el aire se le iba del pecho.
Lyanna se tapó la boca con la mano, intentando contener un grito.
—¿Podemos… verlo? —preguntó ella, apenas con voz.
—Un minuto —respondió el médico—. Solo un minuto, y sin tocar nada de los aparatos.
Ares no esperó más. Caminó rápido por el pasillo, casi corriendo.
Lyanna detrás de él, arrastrando los pies, sintiendo que su alma se quedaba en cada paso. No sabía qué conexión tenía con ese niño, pero sentía que lo amaba con una profundidad que la asu