El bello rostro de Angelic era como un poema, lleno de asombro e incredulidad, Ella pensó que había escuchado mal.
Ese hombre tan apuesto, tan elegante y a la vez tan frío, había sido el dueño de su corazón desde siempre. Él la dejó por otra mujer y eso rompió su corazón, no podía estar hablando en serio, simplemente no podía.
— Tu te has vuelto completamente loco, ¿Quién te piensas que soy? ¡Hice todo para que me amaras, te di todo de mi, mi amor, mi primera vez, te di dos años de mi vi