Dos días habían pasado, Angelic se negaba a recibir las llamadas del CEO Darkok, ni siquiera lo recibía ni en su compañía, y mucho menos en su casa.
El CEO ruso había ido a la compañía de su amigo Rafael dónde se verían con Doménico.
— ¡Es que...juro que ni el más rico jeque de Arabia me es tan difícil de ver que la mujercita esa que me hace sentir su desprecio a cada momento! — El hombre caminaba de allá para acá sintiéndose rechazado y desesperado por ver a su ex mujer.
— Bueno... ¿