Yo solo amo a mi esposo.
El CEO bajó en brazos a su esposa, ella no se despertó, la subió a su habitación y le quitó los tacones, la falda y desabotonó su blusa para que durmiera más cómoda.
Después bajó a su despacho a trabajar un poco, su hijo se había encerrado en su habitación a hacer la tarea. Era un niño muy inteligente que no tenía dificultad en hacer los ejercicios.
El empresario sin embargo estaba incómodo, por supuesto que le pediría una explicación a su mujer, había estado todos esos días cerca de ese