Un inmenso dolor en el corazón.
El llanto de la madre no se hizo esperar, Domenico no podía calmarla, el mismo estaba en shock, además del ataque hacia Luciano, esto era lo más duro que le había tocado vivir, pero en ese momento tenía que mantenerse fuerte para darle apoyo a su esposa.
— No, no lo acepto, ¿Por qué mi bebé viene mal? Me he cuidado en todo, tomó mis vitaminas, me alimento sanamente, ¿En que fallé? ¿Dígame en qué falle?
— En nada ha fallado, señora Lombardi, usted ha hecho todo bien. Pero es mi deber com