Lucano ha despertado.
Los empresarios se marcharon de la sala de juntas derrotados, ni en su mas terrible pesadilla se habrían podido imaginar que les iban a quitar a sus hijos por ser tan malos padres, tan permisivos, e ignorar todos su malos comportamientos hasta que se convirtieran en casi unos asesinos de sangre fría.
— Está hecho Doménico, los culpables del estado en el que se encuentra Lucano, ya lo han pagado, y bastante caro.
— Gracias Adriano, solucionaste todo en un Santi amén, gracias también a ust