Los celos del heredero Darkok.
Vladimir había estado evitando las llamadas de Marina los últimos días, no había querido verla, ni hablar con ella, estaba demasiado ocupado en el trabajo, además de pronto se dió cuenta de que no tenían nada en común, era por eso que siempre le pedía marcharse cuando terminaban de tener sexo.
— No seas grosero, Vladimir, mírame, me vesti muy linda para la ocasión, ¿No te parezco bella? Siempre te he gustado, desde que íbamos al colegio, ¿Recuerdas? No entiendo porque ahora me quieres hace