La historia del pasado es contada.
A Dimitrir Darkok nada le habría gustado más que darle una paliza a De Russie, pero sus hijos estaban presentes, no quería enseñarle a Vladimir el camino de la violencia, y tampoco quería romper la poca imágen paterna que tenía el niño De Russie de su padre. Era hijo de su enemigo, pero no tenía la culpa de sus acciones.
La familia Darkok siguió su camino, ellos dejaron atrás al ex mafioso psicópata, y a la rubia de curvas, llenos de rabia y envidia, realmente se veían muy felices y llenos