La tarde descendió lentamente sobre Alborada mientras los principales mercados financieros del mundo comenzaban a experimentar un movimiento inesperado. Las pantallas de cientos de analistas se llenaron de cifras verdes. Las acciones de Nexus Aeternum avanzaban con una fuerza extraordinaria. En cuestión de horas, el crecimiento superó todas las previsiones. Los inversionistas competían por adquirir participaciones y los expertos intentaban comprender qué estaba provocando aquella repentina expl