Los meses pasaron, llenos de desolación.
El tiempo avanzó, pero en esa casa nadie sentía alivio. Cada día parecía una repetición del anterior, con la misma angustia, la misma incertidumbre, el mismo vacío que Valentina había dejado al desaparecer.
Alejandro sobrevivió. Su recuperación fue rápida, casi sorprendente para los médicos. Pero por dentro… estaba lejos de estar bien.
Vicente, por su parte, tomó una decisión que cambiaría muchas cosas. Le explicó a Nahla la verdad. Le dijo que Alejandro