POV Aleksei.
La sobriedad era una puta implacable.
Aleksei estaba parado frente a la ventana de su apartamento en Moscú, mirando la ciudad que se extendía bajo él como un tablero de ajedrez vivo. Llevaba treinta y dos días sobrio, treinta y dos días desde que Fabiola había vaciado cada botella de vodka, whisky y cualquier otra cosa que pudiera emborracharlo, y le había dado un ultimátum que sonaba extrañamente familiar: "Rehabilítate o te pierdo también."
Como si perderla fuera algo que le impo