Capítulo 46 —PARTE DOS.
Se volteó para mirarla. Fabiola se veía cansada, más vieja que cuando la conoció por primera vez hace meses. La traición a Ángela la había envejecido, o tal vez era la culpa. Probablemente ambas.
—¿Por qué sigues aquí? —preguntó Aleksei—. Te dispararon protegiendo. Casi matas a Gisel por mí. Ángela nunca te perdonará. Has perdido todo. ¿Por qué no huyes mientras puedes?
—Porque eres mi hijo —respondió Fabiola simplemente—. Y las madres no abandonan a sus hijos.
—Mi madre me abandonó —dijo Aleks