POV Ángela.
La madrugada nos envolvió por completo. La huida se sintió abrupta, pasando del desorden al frío amanecer. Nos alejamos de esa mansión en ruinas como sombras, con el sabor a humo y sangre en la garganta.
No intercambiamos palabras. No era posible. Cada segundo era valioso. Cada giro, una posible bala oculta en la oscuridad. Salimos del túnel por un camino secreto que solo Bruno y Draco conocían. En un claro del bosque, encontramos una camioneta negra, disimulada, lista para desapare