POV Ángela
La noche se cernió sobre la mansión como un velo opresivo, envuelta en un silencio inquietante. Demasiado inquietante. El aire estaba cargado de una quietud que no era natural, como si el mundo contuviera el aliento antes de un estallido inevitable. Desde nuestra llegada a este rincón olvidado de Europa, había aprendido a percibir los matices sutiles del ambiente: el crujido de la madera vieja bajo el peso de la tensión, el leve zumbido de las luces fluorescentes en el cuarto de vigi