Emiliano recibió el anuncio de que tenía la visita de su padre y enseguida autorizó su entrada, se levantó y lo abrazó efusivamente, don Leonardo lo miró extrañado:
–Sé que me quieres, pero hoy no es mi cumpleaños.
–Me alegra verte, eso es todo, llamé a la casa el fin de semana y Aura me dijo que habías salido, después me ocupé y no volví a llamar, ¿dónde estabas?
–Fui con Elizabeth a la casa de campo.
–Me hubieras avisado, hace muchos años que no