Seis semanas después, Emiliano abandonaba el hospital, aun debía mantener algunos cuidados, pero su pulmón había cicatrizado, las costillas también estaban curadas y su bazo funcionaba bien, el resto de sus heridas evolucionaron satisfactoriamente, así que podía regresar a su casa.
Por disposición de su padre, terminaría de recuperarse en la casa familiar, durante ese tiempo, Elizabeth había revisado la propuesta que tenía Emiliano entre manos y al investigar más minuciosamente encontró que uno