— ¿Que es lo que quieres Kevin? —
Pregunta ella.
— No digas nada — Fue lo único que expuso su esposo.
El avión vibraba suavemente, un murmullo constante de turbinas que parecía marcar un ritmo secreto. La penumbra de la cabina los envolvía, luces tenues suspendidas como estrellas artificiales, la respiración de Leah se rozó con la suya, tan cerca que el aire entre ellos ardía.
Ya no hubo palabras, no hicieron falta. Fue el instinto, la urgencia, la chispa que se enciende cuando dos cuerpos