La fiesta de blanco.
Llegando al restaurante bastante lujoso que estaba en la playa, Emma fue recibida con un coctel Salvatore’s Legacy, ella sabía que si consumía más de uno de estos se perdería y posiblemente haría cosas de las que se arrepentiría después.
-Delicioso, pero no puedo abusar, se repetía Emma para sí misma, mientras recordaba a Danna y a Ernesto sobre la mesa de la iglesia teniendo sexo.
Ella para quitarse la imagen que la atormentaba en su cabeza, le envió un mensaje a su amiga Clara.
- Vaya Clara,