Hawái.
A eso de las ocho de la mañana, Marco llevaba a su hija al aeropuerto, ella iba realmente con un semblante tranquilo y relajado, con un jeans rasgado, una camiseta blanca y lentes de sol, realmente era una mujer completamente diferente a la que corría hacía la carretera después de ver al supuesto amor de su vida haciéndole el amor a la que se supone era su mejor amiga.
-¿Amor, estas bien, te sientes bien?
-Si pa, de maravilla, de verdad que desde hace mucho tiempo que no me siento así, sinceram