El hijo de Emma.
Emma terminó de comer, se sentía realmente satisfecha.
-Noah, eres una muy mala influencia, imagínate si yo hubiese comido así durante todo el embarazo, estaría como una bolita, más de lo que ya estoy, yo aunque no lo creas, cuido un poco lo que como, dijo Emma riendo.
-Ya hermosa, no te preocupes, es solamente un poco mas de chocolate y fresa y como dices tú, no lo haces todos los días.
Emma solamente sonrío, se disculpó y fue al tocador, pasó un tiempo y Emma no salía del tocador, Noah un poc