Alissa es un dolor de cabeza.
Noah se despidió de los amigos, pero no sin antes cargar al pequeño bebé y darle una mirada de amor sincero.
Él no deseaba marcharse, pero Alissa no lo había dejado en paz ni un minuto.
Subió a su auto y se marchó a su mansión, al llegar, estaba Oscar afuera con un cigarrillo, esperando a su jefe.
-¿Pasa algo? Preguntó Noah al ver a su mano derecha afuera, cosa que era algo poco usual, solamente sucedía cuando había algún problema en la mansión.
-Señor, usted sabe que yo no soy de hablar por h