Luna
El frío me despertó antes que el alba. No fue una brisa cualquiera, ni el murmullo del viento golpeando los ventanales. Fue ese tipo de frío que se cuela por los huesos y te arranca de una pesadilla… o te mete de lleno en otra.
Estaba sudando, aunque el aire era helado. Mi respiración agitada rompía el silencio de la habitación como si hubiese estado corriendo. La imagen de sangre en mis manos todavía danzaba en mi mente, aunque sabía que era sólo un sueño. Un recuerdo teñido de fantasía. U