— Chicos… Mmm mañana tengo uni… Aahh – los gemidos escapaban de la boca de Carlotta las pocas veces que la dejaron de besar.
Sus labios eran chupados, mordidos y lamidos, al igual que todo su cuerpo manoseado por las manos de los hermanos Vallucci mientras la sacaban del baño, completamente desnudos, metida entre ambos.
Se retorcía entre ellos, paso a paso, hasta la cama del cuarto principal del departamento de Fabio.
Las huellas mojadas de los tres iban quedando en la alfombra oscura.
La