La miró con ojos azules intensos y Carlotta sintió que un cuerpo se pegó detrás de ella, abrazándola también, esperado nervioso.
Podía escuchar el sonido fuerte retumbando en sus pechos y el temblor en sus corazones.
— Me están pidiendo no solo que comparta una vida con ustedes, dos hombres tan complicados, sino que mis hijos, nuestros hijos, tendrán que seguir con este círculo vicioso, ¿cierto? Ser el próximo Duque falso del bajo mundo – Carlotta les respondió suspirando.
— Los cuidaremos, Lot