— Carlotta… — Fabio se giró suspirando derrotado.
En su vida nunca había hecho tantos papelazos como los que hacía por esta mujer.
— Dime, ¿de verdad te crees que eres como un ninja o algo así? Porque ese enorme y sexy cuerpo es difícil de ocultar.
Lo miró de arriba abajo y la verdad, es que Fabio llamaba la atención por todos lados.
Se había quitado el saco y estaba con una camisa negra ajustada a sus tonificados músculos y el pantalón oscuro de tela pegado sexy a la parte inferior.
— Buen