—… Sí que cutre pft ¿cómo dejaron pasar a alguien tan desarreglada?
La Duquesa sabía muy bien que hablaban de ella.
Eran unas elegantes secretarias, peinadas con pulcritud, faldas de tubos sin una arruga y creyéndose más dueñas que el propio Duque.
Carlotta bajó con disimulo la mirada y vio que no estaba mal, incluso hoy llevaba un vestido blanco, sencillo pero fresco y unas sandalias planas.
Se metió un mechón de pelo corto detrás de la oreja y decidió no amargarse el día.
Cuando el elevador l