Cuando vi aquella sala sentí un gran escalofrío recorrer todo mi cuerpo, las luces tenues daban solo a la barra del bar que había y una luz un poco más potente que daba a una especie de escenario, que seguramente sería para mostrar a las pobres chicas que iban a ser subastadas a los viejos babosos que siempre se reúnen en esos eventos-
—- Hola querida esposa, ¿estás lista para desaparecer por completo de mi vida? ahora que soy dueño de todo lo que tu poesias, así que ya no te necesito — me dijo