Al día siguiente cuando desperte me levante de la cama y entre en el cuarto de baño para asearme antes de bajar a la cocina para desayunar. Entre en la cocina viendo a la pequeña tomando su taza de cereales sentada al lado de su padre, mirandome los dos. Me acerque a la mesa para ponerme una taza de café pero cuando le iba a dar el primer sorbo sentí como me empujaban quemándome la mano con el caliente líquido, dando un pequeño grito de dolor
—- No le hagas daño a mi mami, bruja — le gritó la pe