Después de hablar con Rafael el padre de mi amiga, nos fuimos a la salita donde nos pudimos beber tranquilamente unos refrescos mientras nos contábamos que habíamos hecho el tiempo que no nos vimos. Nos marchamos de la casa Gina y yo en su coche para ir al apartamento y recoger mis cosas personales, pero al llegar pudimos ver el coche de Adrian aparcado esperándome mi amiga dentro de su vehículo mientras yo entraba en mi casa y recogia todas mis pertenencias. Nada más entrar Adrian estaba en la entrada con un vaso de licor en su mano mirandome muy serio pero muy fijamente.
—- ¿Se puede saber de dónde vienes? ¿o te dije que no salieras de este apartamento? — me pregunto mientras se iba acercando a mi.
— Lo siento Adrian, pero ya me estaba volviendo loca aquí dentro, así que he llamado a mis amigas y me marcho a vivir con una de ellas — le respondí quedándome quieta donde estaba aun viendo como él se iba acercando enfadado hacia donde yo estaba.
—- No te vas a ir a ningún sitio — me dij