C200-VENDER SU ALMA
De repente las piezas de un rompecabezas humillante encajaron de golpe en su cabeza, activando el recuerdo de la última vez que Zayd había pisado ese mismo despacho, rodeado de sus guardaespaldas tras el incidente de la bofetada.
Revivió la frialdad de su yerno, la advertencia directa de que midiera sus pasos y la sentencia final que le había prometido antes de darle la espalda.
—¡Al-la'nah 'alaa hadha al-khain! (¡Maldito sea este traidor!) —Mustafá golpeó la mesa con la palm