C173- ERES MÍO JEQUE
Al llegar a ellos, Zayd aprovechó un giro natural de Mariam hacia el pasillo de los arcos laterales, lejos de las lentes de la prensa, para acortar toda distancia de forma fulminante.
Desafiando la estricta etiqueta, envolvió a Mariam por la cintura desde atrás, pegando la espalda de ella contra su pecho cubierto por el bisht de seda.
Fue un movimiento rápido, fluido y cargado de una soberanía absoluta.
El jeque clavó en el inversionista una mirada tan oscura y letal que el